Farsantes.
Hay farsantes en todos los tiempos, pero algunos logran ser famosos por sus mentiras.
Un ejemplo es el reciente hombre del piano. Se lo encontraron deambulando por la playa británica, no hablaba, no respondía, y tocaba el piano, aunque luego resultó que sólo le daba a las teclas. Resultó ser alemán y afirman que es un mitómano.
El muchacho del sms de socorro. Salió diciendo que su primo le había mandado un mensaje de texto antes del accidente de avión ocurrido en Grecia el 13 de agosto, donde sus palabras eran angustiosas y de despedida. Logró salir en los medio de comunicación, pero se le pilló pronto.
Wilhelm Voigt, un timador que se hacía pasar por un capitán del ejército prusiano con un uniforme para comer y dormir gratis en los hoteles. En uno de los casos llegó al ayuntamiento para revisar las cuentas, y alegó haber irregularidades y se llevó el dinero de la caja. Lo pillaron pronto.
La fuga que nunca existió y que inspiró la película de "El expreso de media noche". Dijo que lo arrestaron por posesión de drogas, y fue condenado a cinco años de prisión en una cárcel de Turquía, donde sufrió abusos hasta que se escapó. La verdad es que lo pillaron con hachís, pero sólo fue condenado a dos meses y nunca se fugó.
Miranda Barry estudió medicina en la universidad pasándose por un hombre y adquirió el nombre de James Barry, se alistó en el ejército y fue destinada a Sudáfrica, vivió un romance con un oficial y tuvo un hijo que tuvo que dejar al cuidado de las monjas. descubrieron que era una mujer cuando murió en combate y le retiraron los harapos del uniforme.





